Algunos factores de riesgo en la Mujer que asumen el rol del Cuidado en la República Dominicana.
¿Qué significa el trabajo del Cuidado no remunerado de un paciente con un diagnóstico crónico o alguna discapacidad?
Ser cuidadora significa asistir a una persona con necesidades de cuidados especiales complejos, este rol busca asegurar la calidad de la vida de la persona dependiente, esto implica que el cuidador debe asumir y desempeñar con responsabilidad una serie de acciones como son; administrar medicamentos, llevar una agenda de consultas médicas, realizar tareas domésticas, ofrecer apoyo y acompañamiento emocional, facilitar la socialización y la actividad mental del paciente, es asumir cuidados de forma completa de una persona con una dificultad que requiere dependencia parcial o total.
La importancia de este tipo de trabajo es vital y monumental para el desarrollo económico del estado, aunque todavía en República Dominicana sea invisible en las cuentas nacionales. A nivel de América Latina y el Caribe, se estima que el trabajo de cuidado no remunerado equivale cerca del 21% del Producto Interno Bruto (PIB), con las mujeres contribuyendo las tres cuartas partes de ese valor.
En República Dominicana se estima que un 82% de la población que se dedica al rol del Cuidado no remunerado de adultos mayores son Mujeres, existen instituciones que brindan apoyo psicoemocional e integral a nuestra población de madres vulnerables, pero el apoyo y la asistencia del gobierno continúa siendo insuficiente. Aunque nuestra Constitución Dominicana, en su artículo 55, numeral 11, destaca el reconocimiento del trabajo del hogar de forma general por parte del Estado como “actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social”, planteando su incorporación en la formulación y ejecución de las políticas públicas y sociales. Los cuidados son un derecho constitucional y una responsabilidad compartida. Todavía en el país no contamos con un marco legal que regule, proteja y asegure los derechos de las Mujeres que asumen este importante rol, como sí ocurre con un empleo formal.
¿Cuáles son las leyes y políticas que reconocen la importancia del trabajo del Cuidador /a no remunerado?
En el país la situación legal actual sobre la comunidad de cuidados se caracteriza sólo por el reconocimiento de la necesidad e importancia del cuidado a nivel constitucional y político, no existe una ley específica que garantice protección y derechos para los que asumen este rol del cuidador no remunerado, tampoco un programa de apoyo económico importante que alivie la carga económica que implica asumir este importante rol.
Existen algunos artículos que legalmente de forma general reconocen y destacan la importancia de este rol, como son la Constitución de la República Dominicana, en especial en el art. 57 donde “Establece el deber del Estado, la familia y la sociedad de proteger y asistir a ciertos grupos vulnerables, como las personas de la tercera edad” y las personas con discapacidad, creando una base para la necesidad de cuidados.
También se reconoce la necesidad del cuidado en la Ley No. 352-98 sobre la Protección de la Persona Envejeciente: “Busca la protección integral de las personas mayores de 60 años, garantizando servicios de asistencia y cuidado, aunque se centra en el beneficiario, no en el cuidador no remunerado.” En el caso de la Ley No. 42-00 (General de Salud) y Ley No. 5-13 (sobre Discapacidad): Amparan a las personas con discapacidad y promueven su igualdad de oportunidades, lo que conlleva la obligación de proveer el apoyo y los servicios de cuidado necesarios. Ley No. 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDSS): Si bien no cubre al cuidador no remunerado por su labor, sí establece el sistema para proteger a la población ante riesgos como la vejez o la discapacidad, en cuyo entorno se desarrolla la labor del cuidado.
En el caso de las políticas de “inversión del Tiempo” Instituciones como la Oficina Nacional de Estadística (ONE) realizan encuestas que miden el trabajo no remunerado doméstico y de cuidados, reconociendo estadísticamente su valor económico y la desproporcionalidad en la carga asumida por las mujeres.
Aunque el gobierno realiza importantes esfuerzos en la implementación de planes y programas de apoyo a la comunidad de cuidado no remunerado implementando estrategias piloto, no contamos con un marco legal que garantice protección de derechos, madres que ejercen este rol no cuentan con las ayudas de los programas de asistencia, no pertenecen a un sector que ofrezca apoyo económico y en la salud psicoemocional que permita reducir los factores de riesgo en especial en la salud física y psicosocial.
Ser cuidador de una persona con discapacidad o una enfermedades compleja o rara, requiere mucha valentía, gran fortaleza física y mental para enfrentar los desafíos que trae los cuidados de un paciente dependiente sea o no un familiar directo sin sufrir los efectos que esto podría general en la salud física y mental.
De acuerdo a las estadísticas ofrecidas por la Oficina Nacional de Estadísticas ONE en el año 2010, las mujeres dedican más de 31.2 horas/semanales al cuidado no remunerado y los hombres dedican unas 9.6 horas/semanales, de acuerdo a datos del Ministerio de la Mujer, esto significa que las mujeres disponen más del doble de horas semanales que los hombres al trabajo no remunerado.
Se estima que 1.160.847 de personas viven con algún tipo de discapacidad siendo un 12% de la población dominicana quienes enfrentan los desafíos y las barreras sociales, económicas y estructurales que trae la condición. Se considera que el 70% de la población dominicana es considerada pobre o vulnerable, esto significa que la pobreza y la discapacidad son factores que pueden llegar a sobrecargar a todos pero en especial a la mujer dominicana.
El 48% de las mujeres cuidadoras no remuneradas en encuestas recientes informan que tuvieron que dejar de trabajar debido a sus responsabilidades de cuidado, en el caso el 30% de las mujeres en edad de trabajar en hogares vulnerables Programa Supérate reportan que no buscan trabajo por ser amas de casa cuidadoras.
Un estudio reciente BID, 2024/2025 destaco que el 90% de las personas que atienden a otros sin recibir remuneración en las consultas realizadas son Mujeres. A diferencia de la participación en el trabajo remunerado, donde muestra una diferencia marcada: 55.1% de mujeres frente al 80.3% de participación masculina. Siendo una realidad que los hombres son los que ocupan en mayor porcentaje el trabajo remunerado.
La no valorización del trabajo del cuidado en los hogares dominicanos es un factor que limita el acceso a oportunidades educativas, inserción al mundo laboral, acceso a seguridad, reduciendo la economía las mujeres que se dedican de forma completa en el desarrollo de este rol.
¿Cuáles son los factores de riesgo en la salud física y psicoemocional en la Mujer que ejerce el rol del cuidado en RD?
Una de los principales causas de riesgo que viven la mujer que sume un rol del cuidado son: enfermedades cardiovasculares, cáncer de ovario, de útero, de mama y de tiroides, perdida de memoria, desgaste físico y emocional, riesgo físico, social y contextual, gran cantidad de horas de trabajo, problemas financieros, entre otros.
La Fundación Gael Camilo en el año 2023 al 2025 realizo una investigación sobre los factores de riesgo en las Madres Cuidadoras no remuneradas, organizadas en cuatro redes de apoyo en la Provincia de Santo Domingo oeste, abarcando los municipios y sectores de: Pedro Brand, Herrera, Los Alcarrizos y La Cuaba, durante el estudio de campo fueron entrevistadas unas 452 mujeres, las cuales asumen el rol de cuidados de pacientes con discapacidad, enfermedades crónicas, raras y complejas.
Los hallazgos revelaron una prevalencia significativa de síntomas físicos en las mujeres encuestadas, donde más de la mitad de la muestra 67% reportó experimentar agotamiento físico y cefaleas recurrentes. Adicionalmente, se documentó que entre el 35% y el 40% de las participantes presentaban comorbilidades musculoesqueléticas y cardiovasculares, incluyendo hernia discal, dolor precordial, cervicalgia y dificultades circulatorias, menos de un 15% indico sufrir problemas respiratorios e insomnio. Muchas de las madres no tienen acceso a medicamentos y atención medica integral ante sus padecimientos que constituyen importantes factores de riesgo para la salud de todas.
Reconocemos la resiliencia silenciosa de miles de mujeres dominicanas en el desarrollo del cuidado no remunerado, su valentía y entrega por el paciente constituye un activo invaluable para la nación. Su bondad inagotable son la base de un sistema de soporte del cual el país ha dependido históricamente. Debemos proteger nuestras mujeres y honrar su coraje no es una opción, sino un deber de justicia social.
El Estado debe asumir su responsabilidad indelegable mediante la pronta instauración de un esquema de protección y valoración legal, un sistema que dignamente aporte apoyo económico y soporte integral en salud de calidad a las madres que asumen este importante rol, que finalmente devuelva, a estas valientes madres, la dignidad y los derechos que su monumental labor merece.
